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Los principales rivales de Clark buscan el sorpaso este sábado en Shinnecook Hills

Us Open

Guillermo Salmerón | Sábado 20 de junio de 2026
El grupo de perseguidores que intenta dar caza a Wyndham Clark en este U.S. Open 2026 configura uno de los escenarios más abiertos y peligrosos de los últimos años. A cuatro golpes del líder, en -3, se sitúan jugadores de perfiles muy distintos pero unidos por un mismo objetivo: aprovechar cualquier titubeo del campeón de 2023 para meterse de lleno en la pelea por el título. Entre ellos destaca Matt Fitzpatrick, un competidor fiable, metódico y acostumbrado a sobrevivir en majors.
Su juego ordenado y su capacidad para mantener la calma en condiciones extremas lo convierten en una amenaza constante, especialmente en un campo como Shinnecock Hills, donde la disciplina estratégica es tan importante como la pegada. A su lado aparece un Xander Schauffele en plena inercia positiva, autor de un 66 que lo ha devuelto al primer plano y que confirma que su idilio con el U.S. Open sigue intacto.
Schauffele, que nunca ha terminado peor del 14º en este torneo, es quizá el perseguidor más completo: sólido desde el tee, preciso con los hierros y con la experiencia suficiente para manejar la presión del fin de semana. También en ese -3 se encuentra Sam Stevens, cuya presencia en la zona noble del tablero es menos habitual pero no menos meritoria. Su consistencia en estas dos primeras rondas lo convierte en un outsider peligroso, especialmente si mantiene la confianza en los greenes.
El cuarto integrante del grupo es Tom Kim, la gran revelación del campeonato. El coreano ha mostrado una madurez sorprendente, combinando agresividad controlada y un temple impropio de su edad. Si mantiene la frescura mental y sigue encontrando calles, puede convertirse en uno de los grandes agitadores del fin de semana. Un golpe más atrás, en -2, emerge la figura de Collin Morikawa, que firmó una de las vueltas del día con 65 golpes y que parece haber recuperado la precisión quirúrgica que lo llevó a ganar dos majors en sus primeros años como profesional.
Morikawa es, probablemente, el perseguidor más peligroso desde el punto de vista técnico: si sigue pegando hierros a bandera, obligará a Clark a no cometer ni un solo error. En -1 se agrupa un bloque amplio con jugadores capaces de irrumpir en cualquier momento, como Justin Thomas, Harry Higgs, Sam Burns o Sahith Theegala, todos ellos con margen para escalar si el viento vuelve a endurecer el campo.
Más atrás, pero aún con opciones, aparecen Rory McIlroy y Scottie Scheffler, ambos en par total. McIlroy ha mostrado un golf brillante por momentos y caótico en otros, mientras que Scheffler sigue buscando sensaciones en un torneo que se le ha atragantado más de lo habitual. Para ellos, la clave será que Clark deje la puerta entreabierta. Si el líder firma una vuelta sobre par el sábado, el torneo se abrirá de forma dramática.
En conjunto, los perseguidores representan una mezcla explosiva de experiencia, talento joven y jugadores en racha. Todos ellos saben que Shinnecock puede cambiarlo todo en cuestión de tres hoyos, y que la presión del liderato puede volverse en contra de Wyndham Clark si no mantiene la calma. El fin de semana se presenta como un pulso entre la solidez del líder y la ambición de un grupo que huele la sangre y que está preparado para atacar en cuanto el campo o el propio Clark les dé una mínima oportunidad.

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