El Dow Championship vivió este domingo una jornada final vibrante, marcada por el empuje, la química y la determinación de una pareja que supo crecer bajo presión. Gina Kim y Yana Wilson conquistaron el título con una sensacional vuelta de 62 golpes (-8) en modalidad four-ball, asegurando así su primera victoria en el LPGA Tour y culminando una semana en la que su entendimiento dentro del campo fue tan decisivo como su talento individual.
La dupla estadounidense cerró el torneo con un total de -17, una cifra que refleja la consistencia y el acierto que mostraron en los momentos clave. El punto de inflexión llegó temprano, cuando Gina Kim embocó desde la calle en el hoyo 5 para eagle, un golpe que no solo recortó distancias, sino que también marcó el tono emocional de la jornada. “Pensé que sería un birdie fácil… y de repente desapareció”, explicó después. Ese impacto liberó tensiones y dio a la pareja un impulso que ya no perdería.
A sus 19 años, Yana Wilson vivió una experiencia inédita: liderar un torneo del LPGA en la jornada final. La joven, que afrontaba apenas su noveno torneo como profesional, reconoció que la presión se hizo notar, pero también que ambas supieron gestionarla con madurez. “Caminábamos por el 18 y nos miramos diciendo: ‘¿Esto no se siente rarísimo?’ Pero lo manejamos muy bien”, confesó.
El triunfo tiene un significado especial para ambas. Gina Kim, de 26 años, levantó su primer trofeo en su 64ª aparición en el circuito, mientras que Wilson, campeona del USGA Girls’ Junior en 2022, confirma que su transición al profesionalismo avanza a velocidad de vértigo. Su conexión viene de lejos: el año pasado terminaron segunda y tercera en la lista de ganancias del Epson Tour, un recorrido que cimentó la confianza mutua que hoy las convierte en campeonas.
Por detrás, Hyo Joo Kim y Hye-Jin Choi firmaron 65 golpes para quedarse a dos impactos, mientras que Somi Lee y Jin Hee Im igualaron el mejor registro del día (61) para compartir la tercera plaza con Alison Lee y Lilia Vu. Mención especial para Juli Inkster, que a los 66 años se convirtió en la jugadora más veterana en superar un corte en la historia del LPGA, finalizando junto a Angel Yin en un meritorio -9.
La actuación española en el Dow Championship dejó un balance muy positivo, con dos parejas firmando un torneo sólido y competitivo. La mejor clasificación llegó de la mano de Carolina Chacarra y Carla Tejedo, que cerraron su participación con un notable -9 y una última vuelta de 66 golpes que las impulsó hasta el puesto T17. Su regularidad a lo largo de la semana, especialmente en los segundos nueve hoyos, confirmó el crecimiento de ambas en un formato exigente y lleno de alternativas. También brilló Julia López Ramírez, que junto a Mimi Rhodes terminó en -8 tras un cierre de 64 golpes, mostrando un juego agresivo y un putt muy afinado en los momentos decisivos. Las tres españolas volvieron a demostrar que pueden competir de tú a tú con las mejores del circuito y que su progresión en el LPGA es cada vez más evidente.