La cuarta y definitiva jornada del KLM Open 2026, disputado esta semana en el exigente recorrido de The International en Ámsterdam, quedará grabada como uno de los capítulos más emocionantes de la temporada del DP World Tour y, sobre todo, como el escenario de la segunda victoria de Eugenio López Chacarra en el circuito europeo. El madrileño, que ya había conquistado el Hero Indian Open el año anterior, firmó un birdie decisivo en el hoyo 18 para imponerse por un golpe y sumar así el cuarto título de su carrera profesional, tras sus triunfos en el LIV Golf en su año de debut y en el Asian Tour. Su cierre, lleno de temple y precisión bajo una presión asfixiante, confirmó la madurez competitiva de un jugador que sigue creciendo a pasos agigantados.
La jornada comenzó con un panorama abierto y con varios aspirantes al título, especialmente después de que los líderes de la noche anterior, Sebastian Söderberg y el propio Chacarra, tropezaran en los primeros compases. El sueco cedió un golpe en el hoyo 1 y el español hizo lo propio en el 3, lo que permitió que Marcus Armitage y Maximilian Steinlechner se sumaran momentáneamente a la pelea con dos birdies cada uno. Sin embargo, el torneo dio un giro brusco a medida que se acercaba el turno, con Chacarra recuperando sensaciones y desplegando un golf sólido pese al viento cambiante que marcó toda la jornada.
El español encadenó birdies en los hoyos 8 y 9 para situarse con once bajo par y abrir una ventaja de tres golpes, justo cuando sus perseguidores comenzaban a sufrir. Söderberg encadenó errores, Armitage perdió el ritmo y Steinlechner entró en una racha de bogeys que lo alejaron de la cabeza. Parecía que Chacarra tenía el control absoluto, pero el torneo aún guardaba varios giros dramáticos. Su bogey en el 12, tras un mal golpe desde el tee que terminó en el rough más espeso del recorrido, reavivó las esperanzas del pelotón perseguidor. Oliver Lindell, muy sólido durante toda la semana, aprovechó el momento con un birdie en el 14 para situarse a un solo golpe, igualando a Julien Guerrier en la segunda posición.
Chacarra respondió con la sangre fría de los campeones. En el mismo hoyo 14, dejó un golpe de aproximación excelente que le permitió firmar un birdie vital para recuperar margen. Aun así, la tensión no desapareció. Lindell y Steinlechner volvieron a apretar con birdies en el 15, especialmente el del austríaco, que dejó la bola a menos de un pie desde 168 yardas. El español, por su parte, cometió un error en el 16, donde un golpe fino lo dejó en una de las peores posiciones posibles, lo que desembocó en un bogey que volvió a estrechar la clasificación.
El tramo final fue un pulso memorable. Steinlechner cayó en el temido par 3 del 17, mientras Lindell salvaba el par y se mantenía a un golpe. Chacarra rozó un birdie casi definitivo en ese mismo hoyo, uno de los más difíciles del día, pero la bola se negó a caer. El finlandés, que venía lanzado y había hecho tres birdies en los últimos cuatro hoyos, cerró su vuelta con otro acierto en el 18 para situarse en diez bajo par y obligar al español a responder.
Y Chacarra respondió. Su golpe de aproximación al 18, que él mismo describió como “quizá el golpe de mi carrera”, voló entre diez y quince yardas más de lo previsto debido a la adrenalina, pero aterrizó en green, a unos seis metros del hoyo. Desde allí ejecutó un primer putt impecable, dejándose un corto y simbólico putt para la victoria. Lo embocó con calma, respiró hondo y levantó el puño antes de fundirse en un abrazo con su padre, presente en Ámsterdam en un momento que el jugador calificó como “único”.
El viento, las banderas complicadas y la presión añadieron épica a una jornada en la que solo ocho jugadores lograron bajar de 70 golpes. Lindell terminó segundo en solitario, mientras Ángel Ayora, Steinlechner, Söderberg y Joe Dean compartieron la tercera plaza con ocho bajo par. El top ten lo completaron Guerrier, Danny Willett, Yanhan Zhou y Sami Välimäki.
El KLM Open 2026 coronó así a un Eugenio Chacarra cada vez más consolidado, capaz de resistir, sufrir y, sobre todo, decidir cuando el torneo lo exige. Una victoria que confirma que su techo está aún por descubrir.