Precisamente, Michael Jordan no es de los hombres que pasan desapercibidos, ni siquiera en un campo de golf. La pregunta más repetida de la mañana del miércoles en el LIV Golf Andalucía era la misma: "¿Has visto a Michael Jordan?". Y aunque el 23 de los Bulls nunca estuvo en el reputado campo gaditano, hubo incluso quienes vieron su silueta entre los alcornoques.
El fantasma de Jordan se alimentó a última hora del martes cuando varios medios confirmaron la presencia de la estrella en el Pro-Am del LIV Golf, pero ¿cuál es la verdadera historia de la no presencia de MJ en Valderrama?
Jordan aterrizó su imponente Gulfstream G650ER hace solo unos días en España. El aparato, valorado en 80 millones de dólares, no es precisamente discreto: está vinilado con el logotipo de la leyenda del baloncesto y su matrícula personalizada, N236MJ, deja poco lugar a la duda sobre su propietario. Tras asistir al concierto del "conejo malo" en Madrid acompañado de su familia, el siguiente destino fue la Costa del Sol. Alguien debió dar por hecho que Jordan, acérrimo golfista, no se resistiría a jugar en Valderrama; lo cierto es que nunca estuvo en sus planes.
Entre baños y relax en el Marbella Club, Jordan acudió dos veces al restaurante Leña de Dani García, encandilado por la famosa salsa Bull de sus hamburguesas. Incluso llegó a hacer acopio de varios botes y un cuchillo personalizado. Al parecer, el siguiente destino de la familia Jordan es Grecia.
Lo más curioso de esta historia es que nadie sabía a ciencia cierta si Jordan aparecería o no en Valderrama. La prensa preguntaba a la organización; la organización, a la prensa. Desde el club miraban al LIV; desde el LIV, a Valderrama. Unos por otros, Jordan sin aparecer y su fantasma presente durante todo el día en un campo que sí recibió a Jordan en la famosa Ryder Cup de 1997.