No sé si, de puertas para fuera, el golf por equipos ha llegado a cuajar entre el público aficionado al golf, pero todos los involucrados directos en el LIV Golf coinciden en afirmar que esta faceta es el principal factor diferencial de la liga saudí. La concepción inicial del LIV Golf hace cuatro años pivotaba sobre esta idea principal: las franquicias y los equipos en un formato similar a la Fórmula 1.
No podemos decir que el objetivo se haya cumplido. Los equipos son, sin duda, un atractivo, pero ni mucho menos es una idea que haya terminado de cuajar en el golf. Sin embargo, si hay un equipo que vive con intensidad la posibilidad de competir juntos que el LIV Golf les ha brindado, son los Fireballs de Sergio García.
La complicidad de una pequeña familia quedó plasmada en la rueda de prensa, donde las bromas y chascarrillos entre los cuatro integrantes españoles fueron constantes. Así lo vivimos en Valderrama: