Profesionales

Jon Rahm y David Puig avanzan firmes al fin de semana mientras Smalley y McNealy lideran en Aronimink

PGA Championship

Guillermo Salmerón | Sábado 16 de mayo de 2026

La segunda jornada del PGA Championship en Aronimink confirmó que este major será una batalla de resistencia más que de brillantez. El campo, que no acogía el torneo desde hace 64 años, volvió a mostrar su carácter implacable con greenes enormes, caídas traicioneras y posiciones de bandera que varios jugadores calificaron como las más exigentes que han visto en toda su carrera. En ese escenario, dos nombres poco habituales en lo más alto de un grande se han colocado al frente: Alex Smalley y Maverick McNealy, ambos con un total de -4.






Smalley, que disputa apenas su quinto major, firmó un 69 muy trabajado. Tras encadenar tres bogeys consecutivos al hacer el turno, supo recomponerse y cerrar con un birdie que lo devolvió al liderato compartido. McNealy, por su parte, vivió una jornada de contrastes: llegó a situarse con -6 tras un espectacular eagle desde el búnker en el 16 y tres birdies en cinco hoyos, pero dos errores finales lo devolvieron a la realidad. Aun así, jugará por primera vez en su carrera en el último partido de un major, un territorio completamente nuevo para él.

La clasificación, comprimida como pocas veces, mantiene a siete campeones del Grand Slam a cuatro golpes o menos. Entre ellos figuran Scottie Scheffler, Justin Thomas, Hideki Matsuyama, Cameron Young, Ludvig Åberg, Rory McIlroy y el español Jon Rahm, todos ellos al acecho. La diferencia entre el primero y el último jugador que pasó el corte es de solo ocho golpes, un dato insólito en un major y que confirma la sensación general: aquí nadie está a salvo y cualquiera puede aparecer el fin de semana.

Las condiciones meteorológicas tampoco ayudaron. El frío de la mañana, el viento racheado y la velocidad creciente de los greenes por la tarde convirtieron cada hoyo en un examen de supervivencia. “Es el set de posiciones de bandera más difícil que he visto en mi carrera”, llegó a decir Scheffler, comparándolo incluso con varios U.S. Open. Aronimink mostró los dientes y obligó a todos a jugar al límite, premiando la paciencia y castigando sin piedad cualquier error de colocación.

Puig y Rahm avanzan; Ayora se despide con buenas sensaciones

La representación española cerró la segunda jornada con un balance mixto. El mejor situado tras 36 hoyos es David Puig, que con vueltas de 71 y 67 se colocó en -2 (138 golpes), dentro del top 20 y mostrando una madurez creciente en los grandes escenarios. Su 67 del viernes fue una de las mejores tarjetas del día, impulsado por un juego muy sólido desde el tee y un putt especialmente afinado. Puig, cada vez más asentado en la élite internacional, afronta el fin de semana con opciones reales de seguir escalando.

A un golpe más aparece Jon Rahm, que firmó rondas de 69 y 70 para situarse en -1 (139 golpes). El vasco, aún lejos de su versión más dominante, supo navegar un Aronimink traicionero, evitando errores graves y manteniéndose dentro del torneo. En un campeonato tan apretado, Rahm sigue plenamente vivo: cinco golpes de desventaja en este campo equivalen a muy poco si encuentra un tramo de inspiración durante el fin de semana. Su experiencia en majors y su capacidad para encadenar birdies en momentos clave lo convierten en un candidato a tener muy en cuenta.

Quien no logró superar el corte, fijado en +4, fue Ángel Ayora, que cerró su participación con +6 (72 y 74, 146 golpes). A pesar de quedar fuera, el joven español dejó destellos de enorme calidad en su debut en un major. Su temple, su capacidad para gestionar situaciones complicadas y su actitud competitiva invitan a pensar que este será solo el primero de muchos grandes escenarios en su carrera. Su eliminación no empaña un estreno que, por momentos, mostró un potencial muy prometedor.

Con un liderato inesperado, un campo que no perdona y una clasificación apretadísima, el PGA Championship encara un fin de semana vibrante. Smalley y McNealy defenderán su posición ante una jauría de campeones, mientras Puig y Rahm mantienen vivas las opciones españolas en un torneo que promete emociones fuertes hasta el último putt del domingo.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas