La primera jornada del PGA Championship dejó una vuelta muy consistente de Jon Rahm, que firmó un 69 (-1) tras un recorrido que comenzó por el hoyo 10 y concluyó en el 9. El jugador de Barrika, encuadrado en uno de los partidos estelares junto a Rory McIlroy y Jordan Spieth, supo rehacerse de un inicio complicado para cerrar el día con sensaciones positivas y plenamente metido en el torneo. Rahm arrancó con un bogey en el hoyo 10, situándose rápidamente en +1, un registro que mantuvo durante toda la primera mitad del recorrido. Su tarjeta en los nueve hoyos iniciales (del 10 al 18) fue de 36 golpes, uno por encima del par, sin birdies pero también sin errores adicionales. La estabilidad fue la nota dominante en ese tramo, donde encadenó ocho pares consecutivos tras el tropiezo inicial.
En la segunda mitad del recorrido, ya del 1 al 9, Rahm encontró el ritmo que buscaba. Su vuelta por los nueve hoyos finales fue de 33 golpes, dos bajo par, gracias a una secuencia de juego más agresiva y precisa. Aunque no detallas hoyo a hoyo los birdies, el balance final (-2 en los segundos nueve) refleja un cambio claro de dinámica y un cierre que le permitió terminar el día con un total de 69 golpes (-1).
La nota discordante del partido fue Rory McIlroy, que terminó con 74 golpes (+4) después de un cierre muy complicado. El norirlandés había comenzado con buen pie: completó los nueve primeros hoyos (del 10 al 18) en 35 golpes (par), sin errores y con un birdie en el hoyo 11 que compensó el bogey inicial del 10.Sin embargo, su segunda mitad fue un calvario. McIlroy firmó 39 golpes (+4) en los hoyos del 1 al 9, encadenando bogeys en los hoyos 4, 6, 7 y 9, además de un doble bogey en el 8 que terminó por lastrar su vuelta. El birdie del hoyo 5 fue insuficiente para frenar la caída. Su +4 final lo deja muy lejos de la cabeza y obligado a reaccionar mañana si quiere mantener opciones en el torneo.
Como balance final del partido se puede asegurar que Rahm y Spieth cumplieron con creces, manteniéndose en números rojos y dentro de la zona noble de la clasificación. McIlroy, en cambio, se vio penalizado por un tramo final muy errático que le obliga a remar contracorriente. La segunda jornada será clave para los tres, especialmente para el norirlandés, mientras que Rahm buscará consolidar su buen inicio y seguir escalando posiciones en un torneo que promete máxima igualdad desde el primer día.