La segunda jornada del torneo del Mizuho Americas Open dejó una mezcla vibrante de supervivencia, ajustes estratégicos y golpes de enorme calidad en un día en el que el campo volvió a ser protagonista. La mañana arrancó con una sólida actuación de Jennifer Kupcho, que firmó 69 golpes culminados con un putt decisivo de 4,5 metros en el 18, un hoyo que, para quienes salieron temprano, jugó más de un golpe por encima del par debido a los greens firmes y un rough que castigaba sin piedad.
Esa exigencia se notó también en Atthaya Thitikul, que no encontró su primer birdie hasta el hoyo 17, un par 5 que alivió ligeramente una vuelta marcada por la falta de viento tras una lluvia suave que cambió por completo el comportamiento del campo. “Tuvimos suerte”, admitió la tailandesa, que llegó al fin de semana con -8 y opciones reales de victoria, en un torneo sin la presencia de Nelly Korda, reciente número uno del mundo.
Tarde más benévola, resultados más dispares
La dureza matinal quedó reflejada en la tarjeta de Lydia Ko, que aceptó sin dramatismo un 75 que la dejó a seis golpes del liderato. “Es una de esas raras ocasiones en las que haces 75 y no te estresas demasiado”, confesó, consciente de que los greens ondulados y las posiciones de bandera rozaban lo impracticable. Peor le fue a Andrea Lee, líder tras la primera ronda con 66 golpes, que encadenó cinco bogeys en seis hoyos y terminó con un 79 que la sacó de la pelea.
La propia Kupcho sufrió en el tramo final, especialmente en el 17, donde hizo bogey en un par 5 que suele ofrecer oportunidades. En el 18, con la bandera escondida tras un búnker, su bola terminó en la arena, pero logró salvar el par con un gran putt que incluso le arrancó una sonrisa poco habitual. La estadounidense criticó después algunas posiciones de bandera, situadas en laderas casi imposibles: “Con el viento y la velocidad de los greens, no creo que fueran jugables esta tarde”.
Entre las que aprovecharon la mejora de condiciones destacó Brooke Matthews, con 72 golpes para situarse a cuatro de la líder, y la francesa Celine Boutier, que con 68 se colocó a cinco, ambas dentro del grupo perseguidor que mantiene vivo el suspense del fin de semana. El corte del torneo, fijado en 50 jugadoras y empates, dejó fuera a nombres ilustres como Charley Hull, Brooke Henderson y Sei Young Kim, además de la anfitriona Michelle Wie West, que en su regreso tras tres años firmó 82 y 80 golpes pese a despedirse con un birdie final.
En cuanto a las españolas en el torneo, Julía López Ramírez es décimoquinta al par del campo tras firmar hoy una vuelta de 70 golpes, cuartro menos que en la primera ronda mientras que Carlota Ciganda con 80 golpes y un total de +8 se quedó fuera del corte.