Phil Mickelson encadena otra ausencia en el LIV Golf y agranda una situación que empieza a ser tan llamativa como preocupante. Por sexta vez en siete torneos esta temporada, el seis veces ganador de majors no estará en el field del circuito saudí. A sus 55 años, el capitán de los HyFlyers volverá a quedarse fuera esta semana en Trump National D.C., prolongando una racha que ya no puede considerarse circunstancial. Su única aparición en 2026 sigue siendo aquel discreto cuadragésimo octavo puesto en Sudáfrica, en marzo, y desde entonces no ha vuelto a competir, tampoco en el Masters, al que renunció por un problema de salud en su familia.
La incógnita ahora se traslada al PGA Championship, que se disputa la próxima semana en Aronimink. Aunque Mickelson cuenta con exención de por vida gracias a sus victorias —y este año se cumplen cinco años de su inolvidable triunfo en Kiawah Island 2021—, su presencia está en duda y el anuncio oficial del field previsto para el martes será clave para entender el verdadero alcance de su situación.
En paralelo, el silencio del californiano en redes sociales alimenta aún más las especulaciones. Hasta un breve mensaje publicado este lunes, Mickelson no escribía en X desde que felicitó a Rory McIlroy por su victoria en el Masters. Un mutismo inusual en alguien históricamente activo y que siempre ha manejado la comunicación pública como parte de su identidad deportiva.
Mientras tanto, el hueco del capitán de los HyFlyers lo ocupará esta semana Scott Vincent, que ya fue llamado como wild card en el torneo de Ciudad de México. Y aquí aparece un matiz importante: según las reglas del LIV, cualquier jugador invitado que sea ascendido a un equipo debe permanecer en ese roster durante toda la temporada. Es exactamente lo que ocurrió con Anthony Kim en los 4Aces, y lo que podría repetirse ahora con Vincent si la ausencia de Mickelson se prolonga.
La pregunta es evidente: ¿qué significa esto para el futuro inmediato de Lefty? El LIV no ha ofrecido explicaciones adicionales, el jugador tampoco, y el hermetismo solo aumenta la sensación de incertidumbre. Si Vincent se consolida en el equipo, si Mickelson sigue sin competir y si su estado físico o personal le impide volver a corto plazo, el escenario podría ser más serio de lo que parece.
Por ahora, solo hay una certeza: Phil Mickelson vive uno de los periodos más extraños de su carrera, alejado de los focos, de los torneos y del protagonismo que siempre ha definido su figura. Y, como suele decirse en estos casos, solo el tiempo dirá cuál es el verdadero motivo de esta larga ausencia y qué consecuencias tendrá para su futuro en el LIV y en el golf profesional.