Los resultados golfísticos de la región no generaron tantos lugares en los primeros planos, en esta semana. ¿Las 2 excepciones? Ellas, que nos marcan que EL FUTURO ESTÁ CERCA.
En primer lugar, me gustaría hacer una mención especial para la colombiana María José Marín, de quien me animo a decir que está para darnos cosas grandes. Ya no sorprende la actitud y la sencillez con la que afronta los grandes escenarios, sin importar lo que está en frente. Y sabiendo que todos los ojos estaban puestos en (entre otras) nuestra querida local Gaby López (T-20) y una también local Isabella Fierro (T-27) que se recuperó de un flojo comienzo, es meritorio terminar como la mejor representante de nuestra región, con un notable quinto lugar en el LPGA Riviera Maya Open de México. De hecho, ella misma mencionó que esto "da una muy buena señal de cómo está mi juego". En otras palabras, se está transformando en una profesional de vocación, sin serlo en los papeles. Y hay que tener en cuenta que no aceptó la invitación del mencionado The Chevron Championship. Me gustaría ver cómo reacciona en el U.S. Women's Open, pero se ganó nuestro crédito.
Por otra parte, es genial el ascenso de una mexicana Lauren Olivares León que sigue dibujando un trazado cercano a la perfección en el EPSON Tour. Esta semana estuvo liderando por momentos al Carlisle Arizona Women’s Golf Classic. Y terminó cuarta, con un final que refleja el agotamiento que genera estar en puestos de vanguardia constantemente. No obstante, la golfista de Celaya está mostrando su hambre de gloria, con una convicción que ilusiona. Es su tercer Top 5 en sus últimas 4 presentaciones y, si bien falta mucho para que termine esta temporada, ya está en puestos de tarjeta completa para el LPGA 2027. No frena y sabe lo que quiere.
Los resultados nos están llegando de jóvenes aspirantes al estrellato, que se están formando su lugar a fuerza de actitud, coraje y sencillez golfística. Sus pasos son firmes y no miran atrás.