El LIV Golf Mexico City se asoma a un domingo de alto voltaje con un protagonista claro y varias amenazas muy reales. Jon Rahm vuelve a situarse donde más le gusta: en lo más alto y con todo bajo control. El golfista de Barrika firmó su segunda tarjeta consecutiva de 67 golpes (-4) para alcanzar los -14 totales, lo que le otorga una ventaja de dos golpes antes de la jornada final. No es una situación nueva para él: será la quinta vez que lidere un torneo de LIV Golf antes del último día, un territorio que domina con naturalidad. La consistencia de Rahm sigue siendo su mayor argumento. Encadena ocho rondas consecutivas en los 60 golpes y, en 21 de sus 23 vueltas esta temporada, ha bajado de 70. Un martillo pilón competitivo que no concede tregua. “Las conversaciones serán mínimas, como siempre cuando te juegas un torneo”, deslizó el español, anticipando la tensión del domingo.
A su estela aparece un viejo aliado convertido en rival directo: Tyrrell Hatton. El inglés, con una vuelta de 66 (-5), se coloca segundo en solitario con -12, preparando un duelo de alto nivel entre compañeros de Legion XIII. Ambos comparten un historial impecable en la Ryder Cup (4-0-1 juntos), pero este domingo no habrá concesiones. Hatton llega además en estado de gracia tras su tercer puesto en el Masters de Augusta, confirmando una tendencia: rinde especialmente bien justo después de los grandes. “Intentaré hacer todos los birdies posibles, pero alcanzarle será muy difícil”, reconoció.