Ajeno a toda la convulsión de noticias y rumores de la semana, el Club de Golf Chapultepec volvió a respirar golf grande, con ese aire fino que alarga los golpes y multiplica las sensaciones. Y en ese escenario vibrante, Victor Perez firmó una irrupción inesperada para liderar la primera jornada del LIV Golf México con una tarjeta espectacular de 62 golpes (-9), tres menos que un Jon Rahm que volvió a demostrar por qué es el gran referente del circuito.
El francés, en su primera temporada en LIV Golf, parece haber encontrado por fin el pulso a una competición tan distinta en ritmo y ambiente. Tras meses de adaptación —campos nuevos, música en pleno recorrido, público más joven y formatos poco convencionales—, Perez ofreció una actuación deslumbrante con 11 birdies y un final impecable: cuatro birdies consecutivos para cerrar una vuelta que le sitúa por primera vez al frente de un torneo de la liga saudí.
“Todo es diferente aquí, la energía, el ambiente… al principio me costó mucho”, reconocía Perez tras su ronda. “Pero siento que voy en la dirección correcta”. Y tanto. Porque incluso tras dos errores consecutivos en los hoyos 17 y 18, el francés reaccionó con autoridad para firmar uno de los mejores resultados de su carrera en LIV.
A su estela aparece Jon Rahm, el hombre más regular del año, que volvió a instalarse en la zona alta con un sólido 65 (-6). El español, líder de la clasificación general, completó una vuelta prácticamente sin fisuras, solo empañada por un bogey final en el hoyo 18. Un detalle menor en una jornada en la que volvió a dejar claro que siempre está en la pelea.
Después de su discreto paso por el Masters, Rahm agradeció volver de inmediato a la competición: "necesitaba volver a sentirse competitivo. Y lo hizo como mejor sabe: colocándose en posición de ataque desde el primer día".
El duelo entre Perez y Rahm promete marcar el fin de semana, con ambos compartiendo partido estelar en la segunda jornada junto a Harold Varner III, uno de los seis jugadores que comparten la tercera plaza con -4, en un grupo donde también destacan nombres como Dustin Johnson o Ian Poulter.
En la clasificación por equipos, dominio provisional de Legion XIII, el equipo de Rahm, que lidera con -9, tres golpes de ventaja sobre los 4Aces, mientras que Smash GC y Majesticks acechan a un solo golpe más.
Pero si hubo un momento que encendió Chapultepec fue el de Joaquín Niemann. El vigente campeón arrancó su defensa del título de forma inmejorable: embocando su primer golpe del día para lograr un espectacular hoyo en uno. Un golpe perfecto desde 161 yardas que desató la locura entre el público mexicano y que ya forma parte de los grandes momentos de la temporada.
El recorrido, situado a casi 2.400 metros de altitud, volvió a demostrar su particularidad. Hasta cuatro golpes superaron las 400 yardas, con el veterano Richard Bland, de 53 años, firmando el más largo con 421 yardas, una muestra más de cómo la altura convierte cada golpe en una incógnita.
Más discreta fue la jornada de Bryson DeChambeau, que llegaba en plena racha tras dos victorias consecutivas y con la opción de lograr un histórico triplete. El estadounidense firmó el par del campo (71) y tendrá que remontar desde posiciones retrasadas.
También dejó su historia particular Ian Poulter, que volvió a los primeros puestos tras años lejos de la pelea, en parte gracias a un cambio curioso: el uso de lentes de contacto por primera vez en dos décadas, en su búsqueda constante de soluciones para recuperar sensaciones.
Con respecto al resto de jugadores españoles, dos de los integrantes de Fireballs, David Puig y Luis Masaveu terminaron empatados en la decimoquinta plaza con -2, Josele Ballester concluyó con una jornada del par y con +4 Sergio García siguió con su mala racha de sensaciones y mal juego.
Así arrancó un LIV Golf México que, fiel a su estilo, combinó espectáculo, potencia y momentos inesperados. Con Perez al frente, Rahm al acecho y Chapultepec dictando sus propias reglas, el torneo ya ha lanzado su primer aviso: aquí, más que nunca, el control es un lujo y el error, un castigo inmediato.