El Women’s Australian Open regresa esta semana a Adelaida con un field de enorme profundidad y un interés especial tanto para el golf australiano como para el Ladies European Tour. El torneo, que vuelve a disputarse en el exigente Kooyonga Golf Club, reúne a 144 jugadoras en un recorrido técnico, estrecho y con greenes muy movidos que promete ser un auténtico examen desde el primer día.
La atención mediática se centra inevitablemente en las tres campeonas de majors locales —Hannah Green, Minjee Lee y Grace Kim— que llegan con la ambición de romper una sequía que dura desde 2014, cuando Karrie Webb fue la última australiana en levantar el Patricia Bridges Bowl. Green aterriza en plena forma tras su reciente victoria en el LPGA, mientras que Kim y Lee llegan como flamantes ganadoras de majors en 2025, un hecho histórico para el golf australiano, que por primera vez presenta a dos campeonas vigentes en su propio Open nacional.
Pero no son las únicas protagonistas. La joven estrella Steph Kyriacou, dos veces ganadora en el LET, regresa a casa con una mezcla de ilusión y ambición. Será su primera vez en Kooyonga, un campo que la ha impresionado desde el primer vistazo. “Estoy súper emocionada de estar de vuelta. El campo está increíble y jugar ante el público australiano siempre es especial”, confesó. Kyriacou destacó la exigencia del recorrido, especialmente desde el tee y en los alrededores de green, donde los run-offs obligarán a un juego corto muy afinado. Su pretemporada tuvo incluso un toque curioso: ejerció de voluntaria llevando el marcador del grupo de Rory McIlroy, Min Woo Lee y Adam Scott en el Australian Open masculino, una experiencia que, según admite, le hizo valorar aún más el trabajo de los voluntarios.
El field, además, presenta una notable profundidad internacional con nombres como Alexandra Försterling, una de las jugadoras más en forma del LET; Morgane Metraux, siempre competitiva en grandes escenarios; la potente sudafricana Casandra Alexander; la checa Sara Kousková; la inglesa Alice Hewson; la eslovena Pia Babnik; la india Diksha Dagar; o la danesa Smilla Tarning Soenderby, todas ellas habituales en la parte alta de los torneos del circuito.
España también contará con una representación sólida encabezada por Luna Sobrón, una jugadora de enorme consistencia que llega tras un 2024 muy estable; Blanca Fernández, que continúa asentándose en el LET; Marta Martín, una de las españolas más regulares del circuito; y Marta Sanz Barrio, cuya experiencia y capacidad para adaptarse a campos exigentes pueden resultar decisivas en un recorrido como Kooyonga. Todas ellas buscarán iniciar la temporada con un resultado de impacto en un torneo que históricamente ha sido favorable a las jugadoras europeas.
Con 31 australianas en el field, tres campeonas de majors, una estrella emergente como Kyriacou y una delegación internacional de enorme nivel, el Women’s Australian Open se presenta como uno de los grandes eventos del inicio de temporada. Kooyonga dictará sentencia, pero la sensación es clara: el golf femenino llega a Adelaida en uno de los momentos más vibrantes de los últimos años.