La segunda jornada del Cognizant Classic en The Palm Beaches dejó historias de redención y oportunidades inesperadas en el exigente PGA National. Brooks Koepka no está en el PGA Tour para “pasar cortes”, y Ben Silverman ni siquiera sabía si podría jugar el torneo. Ambos, sin embargo, estarán el fin de semana tras firmar sendas remontadas el viernes. Koepka entregó una tarjeta de 66 golpes (-5), ocho menos que en la primera ronda, mientras que Silverman rebajó seis impactos su estreno con un 67 (-3). Los dos alcanzan el ecuador del torneo con un total de -2, dentro del corte y a nueve golpes del líder, Austin Smotherman (-11), que firmó 69 impactos y mantiene el mando.
“Si estoy aquí solo para intentar pasar cortes, entonces estoy acabado”, afirmó Koepka, cinco veces campeón de ‘major’ y natural del condado de Palm Beach, donde compite prácticamente en casa. Desde su regreso al PGA Tour este año ha superado dos de tres cortes. Paradójicamente, Koepka reconoció haber jugado peor desde el tee —solo acertó seis de 14 calles—, pero compensó con un putter mucho más fino y seis birdies, cuatro más que el jueves. “Golpeé peor la bola hoy, pero el putter fue mejor. Hice algunos ajustes después de la ronda de ayer”, explicó.
Mientras tanto, Smotherman continúa intratable. Un espectacular putt de 16 metros para birdie en el hoyo 17 (par 3) fue uno de los momentos destacados de su jornada. Aventaja en tres golpes a Taylor Moore (-8), segundo en solitario tras su segundo 67 consecutivo. A.J. Ewart, autor de la vuelta del día con 64 golpes, comparte la tercera plaza (-7) con Nico Echavarría. Ewart, que jugó su golf universitario en Barry University, en Miami Shores, confesó sentirse casi como en casa. “Nunca había jugado el campo antes, pero sentía que lo conocía de verlo tantas veces”, señaló. En el pasado acudió como espectador y recuerda haber seguido precisamente a Koepka, aunque bromeó con que algunos recuerdos están algo difusos tras “un par de bebidas de más en el Bear Trap”, el temido tramo de los hoyos 15 al 17.
La historia más singular del día fue la de Silverman. El canadiense, residente en Jupiter —a apenas 15 minutos del campo—, entró en el torneo como suplente tras la retirada de Will Zalatoris por lesión en el tobillo poco antes de comenzar la primera ronda. Silverman había empezado la semana como 15º alternativo y fue avanzando posiciones hasta colarse en el cuadro el miércoles. “Mi idea era tomarme la semana libre en casa y, si entraba, perfecto. Cuando se dio la oportunidad, fue emocionante”, relató. Sus rondas de 73-67 le permiten jugar el fin de semana después de haber fallado el corte aquí el año pasado.
Eso sí, el esfuerzo ha sido considerable: dos días consecutivos levantándose a las 4:30 de la mañana, largas horas en el campo y hasta dos sesiones de gimnasio antes de recibir la confirmación definitiva de que jugaría. “Fue increíble. Me encantaría competir en un grupo así todos los días, con campeones de ‘major’ y múltiples ganadores del Tour. Es la energía donde quiero estar”, afirmó. Koepka, con una sonrisa, cerró el capítulo con ironía: “Creo que esta noche dormirá bien”.