El Sony Open en Hawái abrió la temporada del PGA Tour con una primera jornada marcada por un contraste evidente entre los turnos de juego. La mañana, prácticamente sin viento, ofreció un Waialae Country Club dócil y receptivo, ideal para atacar banderas y generar oportunidades de birdie. La tarde, en cambio, presentó un escenario muy distinto: el viento se levantó, endureció el recorrido y complicó notablemente las tarjetas de quienes salieron más tarde. En ese contexto, el canadiense Nick Taylor, defensor del título en esta 61ª edición del torneo, firmó una sobresaliente vuelta de 62 golpes (-8) que le situó en lo más alto de la clasificación junto al estadounidense Kevin Roy, ambos beneficiados por las condiciones matinales.
Taylor, que el año pasado se impuso en un emocionante playoff sobre el colombiano Nico Echavarría, mostró un control absoluto con los hierros y una lectura impecable de los pares 3, donde logró tres birdies. En el único par 3 que no pudo convertir, el exigente hoyo 4, ejecutó lo que consideró su mejor golpe del día: un hierro 4 perfecto a la plataforma superior que rozó el birdie desde unos siete metros. El canadiense reconoció que la ausencia de viento fue determinante y que el campo, en esas condiciones, se adapta muy bien a su manera de ver líneas y ángulos. Su preparación invernal, breve pero precisa, con solo dos torneos —México y el Nedbank Golf Challenge en Sudáfrica—, parece haber sido suficiente para llegar afinado al inicio del curso.
El otro gran protagonista de la mañana fue Kevin Roy, que igualó el 62 de Taylor gracias a un arranque fulgurante con siete birdies en sus once primeros hoyos. Cerró su vuelta con un acierto en el par 5 del 18 que le permitió alcanzar el liderato compartido. Su agresividad inicial y su capacidad para mantener el ritmo en los hoyos finales le colocan en una posición privilegiada de cara al fin de semana.
A un golpe del dúo de cabeza, con 63 golpes (-7), se situó un grupo de cuatro jugadores que también aprovecharon las mejores condiciones del día: Ben Griffin, que llega lanzado tras una temporada de tres victorias y un debut notable en la Ryder Cup; Chris Gotterup, campeón del Genesis Scottish Open y uno de los jugadores más en forma del circuito; John VanDerLaan, muy sólido de tee a green; y el coreano S.H. Kim, uno de los pocos que jugó por la tarde y aun así logró una vuelta sin bogeys, rematada con tres birdies consecutivos en los hoyos finales, un mérito añadido dadas las condiciones más exigentes.
En -6 (64) se colocaron Alex Smalley, el inglés John Parry y el belga Adrien Dumont de Chassart, todos ellos también beneficiados por la calma matinal. El top‑10 lo completaron, con 65 golpes (-5), Denny McCarthy, Kurt Kitayama y el inglés Harry Hall, quienes resistieron mejor que la mayoría en el turno vespertino.
Entre los nombres destacados fuera de esas primeras posiciones, Jordan Spieth entregó un 68 irregular con seis birdies y cuatro bogeys, condicionado por un cambio tardío de palo que él mismo reconoció como un error. A sus 62 años, Vijay Singh firmó también un meritorio 68 pese a dos dobles bogeys.
La primera jornada deja claro que el viento será un factor decisivo en Waialae y que quienes aprovecharon la calma matinal han tomado una ventaja que podría resultar determinante a medida que avance el torneo.