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Una carta a los Reyes Magos

Por Guillermo Salmerón

Guillermo Salmerón | Lunes 05 de enero de 2026
Queridos Reyes Magos… Este año me gustaría pediros algo más que regalos materiales. Quisiera que pusierais vuestro foco en el golf español, un deporte que crece, que emociona y que aporta más de 17.000 millones de euros al PIB nacional, pero que necesita un empujón decidido para seguir avanzando. Me gustaría que España contara con más campos de golf, porque con los que tenemos ya no nos da para sostener el ritmo de crecimiento ni para mejorar el número de licencias. Necesitamos instalaciones nuevas, modernas, accesibles, repartidas por todo el territorio, para que cualquier persona que quiera iniciarse en este deporte pueda hacerlo sin barreras ni distancias imposibles.

También os pido más federados. No solo en Madrid, que ya roza los 100.000 y sigue siendo un ejemplo de dinamismo, sino en todas esas comunidades que deberían crecer para que, entre todos, podamos alcanzar y superar en este 2026 el récord histórico de 330.000 licencias que logramos hace ya algunos años. El golf español merece volver a esas cifras y superarlas, porque talento hay, afición también y ganas, muchísimas.






A nivel amateur, me gustaría que hubiera más torneos, más patrocinios y más empresas que apostaran por este deporte que tanto aporta y que tantas oportunidades genera. Que las marcas entendieran que el golf no es elitista, que no es un reducto de privilegiados, sino un deporte para todos los públicos, todas las edades y, me atrevería a decir, hasta todas las ideologías. Me gustaría que hubiera más respeto hacia quienes lo practicamos y que dejara de considerarse un deporte de “pijos”, “ricos” o “señoritos”. Ya está bien de prejuicios. Los aficionados al golf no deberíamos seguir justificándonos por disfrutar de un deporte que, además de saludable, es integrador, formativo y profundamente humano.

Os pido también más mujeres jugando al golf y, sobre todo, más niños y niñas. Que los programas de Golf en los Colegios sigan creciendo y que el golf pueda aprenderse desde pequeño, igual que sucede con el fútbol o el baloncesto. Que cualquier chaval pueda tener sus primeras nociones en el colegio y descubrir un deporte que enseña valores tan importantes como la honestidad, la paciencia, el respeto y la superación.

Me gustaría que las victorias de nuestros profesionales —hasta 25 en los mejores circuitos del mundo — siguieran creciendo en este 2026. Que en la Solheim Cup de Bélgica en sepetiembre Europa volviera a ganar a Estados Unidos, sumando así un nuevo éxito al logrado por los hombres de Luke Donald en Nueva York el pasado septiembre. Que LIV, PGA Tour y DP World Tour, junto con el Ranking Mundial, se unieran por fin en un acuerdo que permitiera el libre deambular de los mejores jugadores del planeta y que pudiéramos verlos juntos en los grandes torneos, como siempre debió ser.

Me gustaría también que el golf femenino español siguiera creciendo y que esa hornada de jóvenes amateurs diera pronto el salto al profesionalismo, regalándonos tantas alegrías como las que nos han dado en este 2025 recién terminado. Que Tiger Woods se recupere cuanto antes de sus lesiones —las últimas en el tendón de Aquiles y en la espalda—, que pudiera jugar el Masters y algún torneo más del PGA Tour, y que se animara a competir en el PGA Champions Tour junto a Miguel Ángel Jiménez y José María Olazábal esta próxima temporada.

Y ya que estamos, os pido cuatro majors masculinos espectaculares y los cinco femeninos inolvidables, y que entre todos los nuestros pudiéramos sumar alguna victoria más para que el golf español supere los nueve grandes que tenemos hasta ahora: los cinco de Seve Ballesteros, los dos de Chema Olazábal, y de Jon Rahm y el de Sergio García y que nuestras jugadoras estrenen por fin su casillero. Que Rahm sume triunfos en el LIV y fuera de él. Y para todos, mucha salud, muchos birdies y muy pocos bogeys.

Gracias, Reyes Magos. Este año, más que nunca, el golf español os necesita.