La sorpresiva retirada de Mito Pereira sacudió al golf chileno y al circuito internacional. A los 30 años, el jugador anunció a través de un comunicado en sus redes sociales que pone fin a su carrera profesional, una decisión que venía meditando desde hace tiempo y que, según explicó, responde a un cambio profundo de prioridades. “Después de muchos años vinculado a este lindo deporte, las prioridades van cambiando”, escribió, subrayando su deseo de detener el ritmo de viajes, radicarse en Chile y dedicarse a proyectos personales. El mensaje, breve pero cargado de emoción, marcó el cierre de una trayectoria que lo llevó a competir en los escenarios más exigentes del mundo.
En la última etapa de su carrera, Pereira dio el salto al LIV Golf, integrando el equipo Torque junto a Joaquín Niemann. Allí encontró un circuito distinto, con nuevos destinos y un formato que le permitió competir en un entorno más dinámico. Él mismo reconoció en su despedida que esa experiencia le dejó aprendizajes valiosos y amistades duraderas, aunque también contribuyó a su reflexión sobre el equilibrio personal y la vida lejos de casa.
En su carta de despedida, el chileno agradeció al golf por enseñarle disciplina y resiliencia, y repasó con orgullo los momentos que marcaron su trayectoria. “Me llevo enormes recuerdos”, escribió, mencionando sus títulos, su paso por el PGA Tour, su experiencia en el LIV y las veces que defendió la bandera de Chile. Su adiós, inesperado por la juventud con la que se retira, deja un vacío en el golf sudamericano, pero también el legado de un jugador que llevó su país a lo más alto y que, pese a los golpes duros, supo construir una carrera intensa, reconocida y profundamente respetada.